Artículos de prensa

Musicávila despide el 2020 con resultados halagüeños

La música de la Banda Municipal de Conciertos fue un regalo de los artistas a sí mismos.

Por: Amanda Tamayo Rodriguez

Cualquier valoración sobre el trabajo de la Empresa Comercializadora de la Música y los Espectáculos de Ciego de Ávila (Musicávila) este año empieza por la acotación de que "fue un año atípico", que ya estamos acostumbrados a escuchar.

Y es que, como empresa, el solo hecho de haber generado utilidades, o lo que es lo mismo, no constituir un gasto para la provincia sin tener contratación en la cayería norte, teatros ni festivales, se siente un logro.

"Las variantes que empleamos fueron las de encontrar clientes no habituales, y comercializar parte de nuestro catálogo en otras provincias" explicó Orlando Pino Amores, director de Musicávila .

En el contexto, también se logró liquidar una deuda originada en 2017, que ascendía a un total de seis millones 050 000 pesos en moneda nacional, a principios de este año, cuando la programación aún no se veía trastocada por la pandemia de la COVID-19.

Y desde esas fechas se empezó a extrañar la celebración del Piña Colada, el Trovándote y el Jazz Centro, que se prometían propicios para que la provincia protagonizara por unas jornadas la vida cultural del país.

Sin embargo, músicos y demás unidades artísticas se enfrascaron en mitigar el apagón cultural con las labores comunitarias más necesarias, y en mantener el espíritu de la creación artística vivo desde las redes sociales en Internet.

No faltó quien fue a parar al área roja de algún centro de aislamiento, y todos esos argumentos le valieron a la empresa la condición de colectivo distinguido por el Sindicato Nacional de la Cultura, por segundo año consecutivo.

Entre otros logros, se señaló que cada artista fue evaluado por el Consejo Técnico Nacional y entregó, antes del balance anual, la declaración jurada sobre los ingresos personales.

Y con buenas nuevas para conjuntos artísticos como Rumbávila y Fanm-Zetwal es que espera la familia de artistas de la música avileña la llegada del 2021.

La materia prima para la bonanza del año nuevo está en las casi 200 unidades artísticas que se cuentan, lo demás se conquista, aseguran.

Musicávila también se reordena

Por: Ailén Castilla Padrón

Que la Empresa Comercializadora de la Música y los Espectáculos, Musicávila, saldó el déficit de más de seis millones de pesos que hace cuatro años pesaba en sus estados financieros, y que todos los artistas del catálogo están evaluados por el Consejo Técnico Nacional del Instituto Cubano de la Música, debieran ser carta de presentación para cualquier intento de contar su gestión económica y cultural.

Sin embargo, al cierre del 2020 el mérito absoluto reside en haber logrado un mínimo de utilidades (214.00 pesos), que no se traducen tanto en el aporte del número como en el hecho de no haber afectado el presupuesto del Estado, incluso con los vaivenes para comercializar su oferta cultural cuando la COVID-19 obligó al confinamiento y al cese de los conciertos, las fiestas populares y el turismo en la cayería norte, donde está contratado el 92 por ciento del catálogo de la empresa.

Orlando Pino Amores, director de Musicávila, habla de la búsqueda de alternativas para reducir costos y gastos, y de incrementar los ingresos a partir del trabajo con clientes no habituales, entre ellos empresas y cooperativas.

El plan de eventos se trasladó a las redes sociales, siendo el Festival Jazz Centro y la Jornada de Conciertos de los mejores ejemplos; fueron varios los videos clips de agrupaciones avileñas que llegaron a las pantallas con mensajes de amor y resistencia en medio de la pandemia, y la protección salarial se ha mantenido para 606 artistas con una suma que ya supera los seis millones de pesos.

A esta apretada ecuación se le ha sumado el peso de la Tarea Ordenamiento que, si bien al principio puso los pelos de punta, Orlando Pino confirma, que al menos en Ciego de Ávila, los procesos de negociación y recontratación se han llevado a cabo sin grandes sobresaltos.

“El salario de los artistas se incrementó por encima de la media nacional; por ejemplo, un director de música popular gana 5 060.00 pesos y los músicos de cada uno de los instrumentos 4 810.00. En lo referido a la comercialización en la cayería norte, se respetó el cambio a razón 1 CUC por 24 pesos, incluso esta tasa se aplicó para el pago del trabajo correspondiente al mes de diciembre”.

En el mes de enero se fijaron contratos y precios, y en el Departamento Comercial se planificaron las actividades con el ojo puesto en que ninguna unidad artística quedara por debajo del salario mínimo establecido. Bajo estos términos, un grupo musical puede ganar 14 000.00 pesos por una presentación y un solista superar los 1 000.00.

Entre las agrupaciones que se comercializan hoy en la cayería norte está el grupo La familia que, además de presentaciones más o menos frecuentes en varios hoteles, ha mantenido invariablemente su noche de concierto en el Meliá Cayo Coco. Sus experiencias en estos meses no solo hablan de los altibajos en la comercialización, que han sorteado con relativo éxito, sino también del común acuerdo entre las partes en lo referido al pago.